Las aguas termales son las aguas
minerales que salen del suelo con más de 5 ºC que la temperatura superficial.
Las aguas termales son ricas en minerales tales como el flúor, cromo, fósforo, hierro… que emergen
del interior de la tierra a una temperatura mayor a la de la superficie, provocando que los minerales actúen
sobre nuestros organismos durante los baños termales acelerando
el metabolismo, el cual alterna entre momentos de tensión y
relajación provocando numerosos beneficios. Clasificadas en cinco tipos
nos encontramos las frías (menos de 20°C), hipotermales (20-35°C),
mesotermales (35-45°C), hipertermales (45-100°C) y supertermales (100-150°C).
Estas aguas
proceden de capas subterráneas de la Tierra que se encuentran a mayor
temperatura, las cuales son ricas en diferentes componentes minerales y
permiten su utilización en la terapéutica como baños, inhalaciones,
irrigaciones, y calefacción.
Pueden introducirse
las aguas subterráneas que se calientan al llegar a cierta profundidad y suben
después en forma de vapor (que puede condensarse al llegar a la superficie,
formando un géiser) o de agua caliente.
Beneficios de las aguas termales
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El baño en aguas termales incrementa
la temperatura del cuerpo, eliminando
gérmenes, y aumentando la circulación sanguínea y la oxigenación. Lo
cual es fantástico para disolver y eliminar las toxinas así como mejorar el
tracto digestivo y del hígado, ayudando así a la digestión
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El bañarse de forma repetida a lo
largo de un periodo de tres a cuatro semanas mejora el funcionamiento en general del sistema nervioso y del sistema
inmune y ayuda a la relajación mental gracias a la absorción de los
minerales.
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Algunas enfermedades dermatológicas como la psoriasis, la
dermatitis y las enfermedades por hongos muestran grandes mejorías tras los baños en aguas termales
con azufre.
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Se muestran mejorías en aquellas
enfermedades de origen reumáticas crónicas, dolor muscular, metabólicas (como
la diabetes o la obesidad), problemas de la circulación y aquellas relacionadas
con el estrés o traumas.
Aunque
los beneficios son numerosos, hay que tener cuidado durante el baño en aguas
termales del tiempo al que nos exponemos a las altas temperaturas, ya que
pueden llevar a hipotensión o hipertensión, taquicardia o desequilibrio
metabólico que provoquen una descompensación cardiaca. Así mismo, las aguas
termales pueden estar contraindicadas en algunas enfermedades como
hipertensión arterial severa, cardiopatías descompensadas, ciertos
tumores y úlceras estomacales o en el caso de embarazadas, por ello mejor
consultar a su médico antes de utilizar la terapia con aguas termales en estos
casos.
Las
mejores aguas termales están en:
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Arenas de San Pedro, Ávila
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Gulpiyuri, Asturias.
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El Charco Azul, Islas Canarias
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Balneario de Lanjarón, Granada